Hay un edificio en la costa asturiana que, visto desde el aire, tiene forma de huella de dinosaurio. Tres cúpulas oscuras asomando entre eucaliptos, con el Cantábrico de fondo. Ese es el MUJA, el Museo del Jurásico de Asturias, y está en la llamada Costa de los Dinosaurios, el tramo de litoral entre Colunga y Ribadesella donde durante décadas han ido apareciendo icnitas —huellas fosilizadas— de animales que caminaron por aquí hace más de 150 millones de años.
No hace falta ser fan de la paleontología para disfrutarlo. Si viajas con niños, este sitio resuelve solo una tarde entera: parte se ve en interior (perfecto si llueve, que en Asturias pasa más de lo que a uno le gustaría) y parte al aire libre, entre esculturas de dinosaurios a tamaño real que quitan el hipo incluso a los adultos.
Qué ver dentro: un viaje por las tres eras
El recorrido interior está organizado cronológicamente, así que vas caminando literalmente a través del tiempo. Primero el Triásico, cuando los dinosaurios apenas empezaban a aparecer y el planeta era un lugar muy distinto. Después el Jurásico, la época dorada de gigantes como los saurópodos de cuello larguísimo, con esqueletos montados a escala real que dan una idea bastante brutal de las dimensiones reales de estos animales. Y por último el Cretácico, la era de los grandes depredadores y también la del final: aquí se explica, de forma muy accesible para los peques, qué se sabe sobre la extinción.
Lo que más engancha a los niños (y, seamos sinceros, a los adultos también) no son los paneles explicativos sino los esqueletos completos montados en el centro de las salas, sobre todo la pareja de Tyrannosaurus rex que preside una de ellas. Verlos desde abajo, con esas mandíbulas abiertas, impresiona de verdad. Si vais con niños pequeños, calculad que el recorrido interior completo, sin prisas, lleva entre una y dos horas.
¿Ya habéis estado dentro del museo? Contadme en comentarios cuál de las tres eras os pareció más impactante, a mí el Cretácico me dejó con la boca abierta.
Qué ver fuera: el jardín de los dinosaurios
Aquí está la parte que de verdad hace que la visita merezca la pena con niños. El jardín exterior tiene más de 39 réplicas de dinosaurios a tamaño real repartidas entre la vegetación, y el efecto es bastante conseguido: vas doblando un camino y de repente te encuentras al Estegosaurio erizado de espinas asomando entre las flores, con las cúpulas del museo de fondo.
Un poco más adelante espera el T-rex azul, con la boca abierta y un nido de huevos recién eclosionados a sus pies. Es de los puntos donde más se paran los niños a hacerse fotos.
También aparece el Euoplocephalus, un anquilosaurio acorazado que arrastra una auténtica maza en la punta de la cola, plantado justo a la entrada del museo.
Más adelante, entre el bosque, aparecen varias familias de triceratops de distintos tamaños, como recreando una manada: un adulto y un juvenil paseando juntos, con las cúpulas de fondo.
Cerca de la salida, junto a uno de los árboles del recorrido, hay un T-rex de tonos marrones y beige, casi camuflado entre el tronco.
Es un paseo tranquilo, sin cuestas imposibles, con zonas de sombra por los eucaliptos, y bancos para sentarse. Los niños pueden correr de una réplica a otra sin agobio y las vistas al Cantábrico desde algunos puntos del jardín son un extra que no esperas. Contad al menos una hora solo para el jardín si vais con niños que quieren pararse en cada dinosaurio (que serán todos).
Y ahora la pregunta del millón: ¿cuál os llama más la atención, el T-rex azul o el Triceratops del jardín? Decídmelo en comentarios, tengo curiosidad por saber cuál gana.
Logística de la visita
Entradas y precios
La entrada general cuesta 7,21 €, y hay tarifa reducida de 4,75 € para niños de 4 a 11 años, familias numerosas, mayores de 65 años y otros colectivos. Los menores de 4 años entran gratis. Los miércoles la entrada es gratuita para todos (conviene retirar la invitación online con antelación porque el aforo se llena). Se puede comprar entrada online, algo que recomiendo especialmente en temporada alta para no perder tiempo en taquilla: 👉 www.museojurasicoasturias.com/tarifas
Horarios
Varían bastante según la época del año (verano, temporada media e invierno tienen franjas distintas, y el museo cierra los lunes y martes fuera de temporada alta). El jardín exterior, en cambio, suele tener un horario más amplio que el interior del museo. Antes de ir, conviene revisar el calendario actualizado en la web oficial: 👉 www.museojurasicoasturias.com/es/horarios
Aparcamiento
El museo tiene un aparcamiento propio y gratuito con capacidad para 90 vehículos y 10 autobuses, justo al lado de la entrada. En temporada alta se llena pronto, así que si vais en julio o agosto merece la pena llegar a primera hora.
Cómo llegar en coche
Desde la A-8 (Autovía del Cantábrico), tomad la salida 337 dirección Colunga. Una vez en Colunga, seguid la carretera AS-257 en dirección a Lastres; el museo está en el punto kilométrico 1,5, muy bien señalizado desde que entráis en el concejo. Coordenadas GPS: 43°30'06.8"N, 5°16'29.2"W.
Dónde comer cerca, sin arruinarse
La zona tiene mucha oferta de sidrería tradicional a precios razonables:
- Sidrería El Escanu (Lastres), junto a la playa homónima, con menús caseros y vistas al puerto.
- Sidrería El Rápido (Lastres), con menú de sidrería desde unos 9 €, fabada incluida.
- Restaurante El Mirador (Lastres), en el Mirador de San Roque, con vistas espectaculares sobre el puerto: www.miradorlastres.es
Lastres queda a apenas cinco minutos en coche del museo, así que es fácil combinar la visita con una comida con vistas al Cantábrico.
Si ya habéis estado en el MUJA, ¿qué añadiríais a esta guía que no sepamos los demás? Y si tenéis pensado ir próximamente, contadme con qué edad de peques vais, que seguro os puedo dar algún consejo más concreto.
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